México venció 1-0 a Corea del Sur y selló su boleto a la siguiente ronda del Mundial 2026, la celebración fue inmediata, la ilusión creció y millones de aficionados respiraron aliviados.
Pero cuando la euforia se asentó un poco, llegó la pregunta que muchos hinchas no pueden evitar hacerse: ¿y si el rival no hubiera fallado?
El gol que desbloqueó todo.
Durante la primera mitad, México no logró encontrar el camino al gol, el equipo de Javier Aguirre buscó, presionó, pero no pudo romper la resistencia coreana.
Fue hasta el minuto 50 del segundo tiempo cuando apareció Luis Romo, el mediocampista estuvo en el lugar justo en el momento exacto y aprovechó un error del arquero Kim Seung-gyu para marcar el único tanto del partido.
Ese gol fue suficiente, y con él, México aseguró su clasificación a la fase de eliminación directa del Mundial 2026.
¿Dominio o ilusión de dominio?
Aquí está el dato que no todo el mundo menciona: Corea del Sur tuvo más posesión durante el partido.
El Tri no dominó el juego como se podría imaginar, jugó más replegado, esperando el momento, y cuando apareció la oportunidad, en buena parte gracias al error rival, la aprovechó.
Fueron 8 disparos totales para cada equipo, pero México fue más certero: 4 al arco contra 2 de los coreanos, la eficiencia estuvo, el espectáculo ofensivo, no tanto.
Raúl Rangel, el que apagó el incendio.
En los minutos finales, Corea intentó reaccionar y México sufrió más de lo esperado, el arquero Raúl Rangel respondió con intervenciones importantes y mantuvo el cero en su portería.
Sin él, el resultado podría haber sido otro, así de ajustado estuvo el partido.
Una clasificación para celebrar y reflexionar:
Clasificar a la siguiente ronda en un Mundial siempre es motivo de alegría, y con razón, México cumplió el primer gran objetivo en casa, y eso no es poca cosa.
Pero también es cierto que el equipo no convenció del todo, hubo orden, hubo carácter, hubo capacidad de sufrir, lo que faltó fue fluidez ofensiva, claridad para generar peligro sin depender de errores ajenos.
En la fase de eliminación directa, los rivales suelen ser más exigentes y los detalles pesan mucho más, lo que alcanza en la fase de grupos puede no ser suficiente más adelante.
La pregunta que queda entre los hinchas:
México ganó, México clasificó, México sigue vivo en su propio Mundial, pero después del 1-0 ante Corea del Sur, la duda flota en el ambiente:
¿Fue una victoria que realmente ilusiona, o una advertencia de lo que podría venir si el Tri no mejora?
